El herpes labial puede provocar en los niños males neurológicos e incluso muerte

El virus del herpes labial, o herpes simple tipo 1 (HSV1), es uno de los agentes infecciosos más comune.

Existen ocho variedades, los más frecuentes y menos lesivos son éstos. Asimismo, existe el herpes simple tipo 2 o herpes genital.

En tanto, el herpes neonatal es poco frecuente, pero no deja de preocupar a las mamás con recién nacidos.

¿CÓMO SE CONTRAE EL HSV1?
Si la persona que porta el virus tiene una úlcera bucal y da un beso a un niño, también conocido como el “beso de la muerte”, éste puede enfermarse gravemente ya que su sistema inmunológico no se ha desarrollado lo suficiente como para poder combatirlo; uno de sus efectos es la discapacidad neurológica duradera o incluso la muerte.

Es una enfermedad rara pero según la Organización Mundial de la
Salud (OMS), se da en casi 10 de cada 100.000 nacimientos a escala global.

Se transmite principalmente por la saliva, mediante los besos, o bien por compartir utensilios de higiene personal como cepillos de dientes o cuchillas, además de otros utensilios como cubiertos.

Su característica principal es que una vez que logra infectar al organismo, jamás se cura: puede desaparecer y mantenerse “latente”, pero se reactivará con el paso del tiempo.

SÍNTOMAS
Por lo general, las manifestaciones se producen entre la primera y la tercera semana de vida, pero pocas veces no aparecen hasta la cuarta semana. Los recién nacidos puede presentar enfermedad local o diseminada. El bebé va a mostrar los siguientes síntomas:

• Lesiones en la piel que están en relieve y que incluso pueden poseer cierto contenido transparente.

• Falta de apetito • Ciertas dificultades respiratorias, tales como episodios de apnea o gruñidos.

• Letargo o apariencia de cansado. No obstante, aunque esos son los síntomas más frecuentes, no podemos olvidar otros como las convulsiones, ictericia o incluso un shock y en casos más graves en los que pueden ser afectados órganos internos e incluso el sistema nervioso.

Si sufre estos síntomas se hace fundamental que cuanto antes el bebé sea llevado al pediatra para que pueda realizar un diagnóstico y recomiende rápidamente un tratamiento el cual evite que el cuadro se complique. “Entre el 50% y el 90% de las personas en el mundo lo tienen y aunque no tengan síntomas, el virus está en su organismo”, indicó la especialista Liz Bragg, pediatra y miembro de la Junta de Salud de la Universidad de Cardiff.

RECOMENDACIONES
Los especialistas recomienda en el primer mes de vida no asistir a lugares públicos o pasar al bebé de mano en mano porque su sistema inmunológico no puede combatir la infección.

Por eso urge crear conciencia sobre el peligro que representa este virus para un recién nacido. Es clave no dejar besar en la boca a los pequeños.